
Desde el Colegio de Psicólogos de Entre Ríos queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a las y los especialistas en Psicología del Deporte por la valiosa reflexión que nos hicieron llegar sobre el legado que dejó la Scaloneta.
Su trabajo nos invita a mirar más allá del resultado deportivo y a reconocer que el Mundial también dejó aprendizajes profundos sobre resiliencia, cohesión, regulación emocional, liderazgo y la capacidad de transformar cada experiencia —incluso la derrota— en una oportunidad de crecimiento.
Celebramos estos aportes que ponen en valor el rol de la Psicología del Deporte y nos ayudan a comprender cómo el deporte puede convertirse en un espacio privilegiado para el desarrollo humano.
¡Gracias por compartir una mirada que nos enriquece como profesión y como sociedad!
Lo que nos dejó la Selección Argentina durante el mundial 2026. Una mirada desde la Psicología del Deporte.
El equipo de Scaloni nos demostró ejemplos de resiliencia, perseverancia, cohesion de equipo,sentido de pertenencia, gestión de emociones, liderazgos positivos.
Perseverancia y resiliencia
El equipo atravesó partidos exigentes, momentos de presión y escenarios deportivos muy cambiantes sin perder su identidad de juego, ni darse por vencidos. No se rindieron hasta el último minuto, su fortaleza mental les permitio no abandonar, logrando en momentos de mucha presión desplegar todas sus potencialidades. Así también, la historia de cada uno de sus deportistas demuestra cómo supieron enfrentar adversidades para llegar al lugar en el que están hoy.
Aprendizaje: la fortaleza mental no evita las dificultades; permite seguir compitiendo cuando aparecen, utilizándolas a nuestro favor. La Perseverancia es uno de los valores que nos enseña el deporte y la vida misma, nos enseña que nada es fácil, inevitablemente en el recorrido hacia nuestras metas nos encontraremos con obstáculos, obstáculos que podemos considerar oportunidades para crecer, para fortalecernos.
Mostraron tolerancia a la incertidumbre. No saber que va a pasar suele generar ansiedad y aprender a convivir con la incertidumbre permite seguir jugando sin paralizarse.
Nuestra querida selección nacional de futbol nos contagio de perseverancia, esperanza, optimismo y sobre todo de lo importante que es “no bajar los brazos”, en el deporte y en la vida.
Cohesión y sentido de pertenencia
Se observó un grupo muy unido donde titulares, suplentes y cuerpo técnico (pudiéndo sumar también a los hinchas) celebraron, sufrieron y trabajaron como una sola unidad. En el equipo se destaca el vínculo grupal, por lo que no sólo había una cohesión de tarea, sino también cohesión social.
Aprendizaje: cuando el “nosotros” es más fuerte que el “yo”, el rendimiento colectivo crece y se construye el espíritu del equipo.
Gestión emocional
En instancias decisivas, la Selección demostró su capacidad de regulación emocional, gestionando con mucho temple la ansiedad, la frustración, logrando mantener el foco atencional en la tarea y tomar decisiones aun con el resultado adverso en juego.
Aprendizaje: sentir nervios (ansiedad) es normal; lo importante es aprender estrategias para usarlos a nuestro favor. Hemos visto a algunos jugadores utilizando anclajes, técnicas de respiración, relajación.
Nos enseñaron a tolerar la frustración, aceptar el error como parte del proceso, a recuperarse de ellos y seguir adelante con confianza, y que a pesar de que las cosas no salen como las planearon no significa que todo esta perdido, solo significa que se está pasando una parte incomoda del proceso.
Liderazgo
Scaloni y los referentes transmitieron serenidad, confianza y una comunicación clara incluso en los momentos más tensos. El " estamos bien" del director técnico en partidos donde el resultado era adverso, pero él se situaba en el rendimiento colectivo.
Aprendizaje: el verdadero liderazgo no se impone; se construye desde el ejemplo, la coherencia y el vínculo con el grupo.
Confianza
Confiaron en sus capacidades y en la de su equipo en todo momento, incluso en las adversidades.
Aprendizaje: no se necesita sentir que todo va a salir bien para seguir adelante, la confianza aparece después de dar el primer paso, se construye sosteniendo, creyendo en uno mismo y en el equipo.
Expresión emocional y vulnerabilidad
Vimos a jugadores humanos, idolos que también lloran, fallan y expresaron lo que sentían sin ocultarlo. Nos demostraron con su ejemplo que todos estamos habilitados a expresar emociones seas quien seas.
Aprendizaje: en el alto rendimiento también es válido llorar, emocionarse y expresar las emociones. Todos los seres humanos estamos atravesados por emociones agradables y desagradables y es lo que justamente nos hace seres humanos.
Aprender a perder
Perdieron la final a pesar de su esfuerzo y preparación para lograr ganar.
Aprendizaje: perder una final, quedar afuera en una competencia, no alcanzar un objetivo educa, pero nos resulta difícil aceptar perder, nos duele, nos frustra, nos enoja y en ocasiones nos hace sentir impotente, hasta que logramos regularnos emocionalmente, aceptar sin conflictos la derrota y aprendemos de dicha experiencia, nos enriquecemos.
El éxito también consiste en construir un proceso solido que haga que cuando el resultado no acompaña, nos podamos sentir orgullosos del camino recorrido.
Que gran legado, y a la vez difícil tarea que nos dejan, transmitir a las generaciones de jugadores que vienen ese espíritu de equipo. Los adultos tendremos la labor de acompañar a los jugadores/as en formación, con una idea clara de lo integral de la vida humana, donde lo mental y emocional tiene un lugar central en el cuidado de los deportistas. En una sociedad donde el foco esta puesto en el éxito, la selección argentina es un ejemplo de que el objetivo es encontrar la mejor versión grupal e individual, de una forma cuidada con lo singular de cada deportista desde una mirada humana.
Lic. Jacqueline Krauss MP 1625
Lic. Christian Diaz MP 1702
Lic. Aixa Benítez MP2770
Lic. Ileana Fernández MP 1445
Especialistas en Psicología del Deporte y Actividad física (APDA)
